
Fotógrafos Salamanca. Boda Maximilian y Melina. Finca Hacienda Zorita
por Quico García
La boda de esta pareja alemana en Salamanca tuvo ese carácter especial que se siente cuando todo encaja desde el principio.
La ceremonia se celebró en la Catedral Vieja, un lugar que siempre impone y que, sin embargo, mantiene una calidez muy particular, y a pesar de ser un templo románico consiguen que haya una luz muy interesante.. Allí, entre piedra dorada y silencio contenido, los novios vivieron un momento íntimo, pese a la magnitud del espacio.
Tras la ceremonia, todos se dirigieron a la Hacienda Zorita, un espacio que conozco bien y que nunca deja de sorprender.
El cóctel se sirvió al aire libre. Mientras tanto, los invitados disfrutaron del entorno y de ese ambiente relajado que se crea en la finca sin esfuerzo. Y, como suele ocurrir allí, el paisaje se convierte en un aliado.
El banquete fue otro de los momentos fuertes del día.
Esta vez fue en el exterior por petición expresa de los novios. Todo fluyó con naturalidad. Además, la luz del atardecer entró de forma suave, dejando un ambiente limpio y agradable. Es ese tipo de luz que te obliga a parar un segundo y simplemente mirar.
Uno de los instantes más divertidos llegó con el lanzamiento del ramo.
Fue espontáneo, ruidoso y muy celebrado. Y, por supuesto, dejó imágenes llenas de movimiento y de risas.
Más tarde llegó el baile, que tuvo lugar en la capilla de la propia Hacienda.
Este espacio, con su estética tan característica, siempre aporta algo distinto. Allí la fiesta despegó rápido. Los invitados alemanes, por cierto, se volcaron desde el primer minuto.
En definitiva, una boda en Salamanca que combinó historia, naturaleza y celebración.
Un día lleno de vida. De esos que recuerdas por cómo se sintió todo, más que por lo que pasó.




























